En 1964, en Bogotá, el rock todavía se llamaba «música moderna» y sonaba sobre todo en discos importados. Ese año dos grupos de amigos, Los Dinámicos y Los Electrónicos, se juntaron y formaron una banda nueva. Le pusieron un nombre en inglés, como todo lo que sonaba a futuro: The Speakers.
Eran Humberto Monroy en el bajo, el español Rodrigo García en la guitarra líder, Fernando Latorre en la batería y Oswaldo Hernández y Luis Dueñas en las guitarras y las voces. Ese mismo año abrieron el concierto de Enrique Guzmán en Bogotá, y la prensa empezó a llamarlos «los Beatles colombianos».
Los Beatles de Chapinero
Al principio eran exactamente eso. Tocaban versiones de los Beatles, de los Byrds y de Los Brincos, se vestían como los de Liverpool y se tomaron la foto de su primer disco en la estación de tren de La Sabana, con trajes y botines. Su primer éxito fue «El golpe del pájaro», una versión en español de «Surfin’ Bird».
Su casa era La Gioconda, en Chapinero, considerada la primera discoteca juvenil de Bogotá. Ahí ensayaban y tocaban para una generación que empezaba a dejarse el pelo largo. Con discos como La casa del sol naciente y Tuercas, tornillos y alicates se convirtieron en una de las bandas más populares de la escena, y en 1967 hicieron la que se considera la primera gira internacional de una banda de rock colombiana: tres meses en Ecuador.
De las versiones a las canciones propias
La banda cambió de integrantes —llegaron el baterista italiano Roberto Fiorilli y el guitarrista Óscar Lasprilla— y también de ambición. En 1967 grabaron The Speakers IV, su primer disco con canciones totalmente propias. Ya no querían sonar como los Beatles. Querían sonar como ellos mismos.
Según el musicólogo Egberto Bermúdez, la banda nunca tuvo productor ni director musical: lo que grababan respondía solo a sus gustos. Esa libertad los llevó al disco que los volvió leyenda.
La primera vez del rock colombiano
- El primer disco con canciones totalmente propias (1967).
- El primer disco independiente del país (1968).
- El primer disco conceptual del rock colombiano (1968).
- La primera gira internacional de una banda de rock colombiana (Ecuador, 1967).
Ingesón, de noche
Entre junio y septiembre de 1968, Monroy, García y Fiorilli se encerraron de noche en los estudios Ingesón, en Bogotá, que les prestó el crítico e ingeniero de sonido Manuel Drezner. Durante cuatro meses jugaron con todo lo que había: cintas al revés, loops, voces aceleradas, guitarras con fuzz. Entre canción y canción metieron ruidos de tren, una explosión y hasta una parodia de música de telenovela.
Cada uno escribió cuatro canciones, y se nota: García trajo influencias del Renacimiento y el Barroco, Fiorilli la crítica social y Monroy un tono pacifista y místico. El resultado fue En el maravilloso mundo de Ingesón, el primer disco conceptual del rock colombiano.
Un sello inventado y un teléfono como número de catálogo
Ninguna disquera quiso el disco. CBS, Philips, Sonolux y Bambuco lo rechazaron por caro y por poco comercial. Así que la banda lo pagó y lo sacó en un sello que no existía, Kris, con el nombre de una daga filipina. El número de catálogo era el teléfono de la casa de Fiorilli.
Imprimieron 1.000 copias con un folleto de 12 páginas de fotos, textos e ilustraciones. La carátula la dibujó Ricardo Cortázar: tres músicos de pelo largo y túnicas tocando en un estudio lleno de cintas y consolas. Un primer boceto con desnudos se descartó por miedo a la censura.
«Provocará amor o reacción, pero a nadie dejará indiferente».
Manuel Drezner sobre Ingesón, en El Espectador, 1968
El fracaso que se volvió culto
La prensa habló del disco, pero casi nadie lo compró. Para recuperar algo de la plata, Polydor lo editó en México en 1969, sin el arte original. Para entonces la banda ya se había separado: a finales de 1968 García volvió a España y cada uno siguió su camino.
Con los años, el disco que nadie quiso se convirtió en una referencia de la psicodelia latinoamericana. Coleccionistas de todo el mundo pagan fortunas por una copia original, hubo ediciones piratas en Inglaterra y Alemania, y en 2016 la revista Rolling Stone lo incluyó entre los grandes discos colombianos de la historia. En 2007, por sus 40 años, salió una reedición, y en 2022 el sello español Munster Records anunció otra, con la aprobación de García y Fiorilli.
Lo que quedó después
Humberto Monroy siguió con Siglo Cero y Columna de Fuego, y en los setenta lideró Génesis, la banda que mezcló el rock con la música andina colombiana. Murió en 1992 y hoy se le recuerda como el patriarca del rock colombiano.
Cuando hoy una banda de Bogotá graba en su casa, se autoedita y saca un vinilo de pocas copias, está repitiendo, sin saberlo, lo que hicieron Los Speakers en 1968. Fueron los primeros en hacer las cosas a su manera. Y por eso todavía suenan.
5 canciones para empezar
- El golpe del pájaroLa versión de «Surfin’ Bird» con la que todo empezó.
- La casa del sol nacienteEl clásico de The Animals, en español y a la colombiana.
- Tendrás mi amorUna canción propia de Monroy y García, de la época beat.
- NieblaMonroy con guitarra fuzz y efectos: el anuncio de lo que venía.
- En el maravilloso mundo de IngesónPara escucharlo completo, de principio a fin, como se hizo.
Escúchalos
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The Speakers · del disco La casa del sol naciente (1966) · Video de YouTube. Dale play para cargarlo.
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Discografía
| 1965 | The Speakers | Sello Vergara |
| 1966 | La casa del sol naciente | Discos Bambuco |
| 1966 | Tuercas, tornillos y alicates | Discos Bambuco |
| 1967 | The Speakers IV | Discos Bambuco |
| 1968 | En el maravilloso mundo de Ingesón | Kris |
Las fechas de los primeros discos varían según la fuente.
Texto de la redacción de Zoom, noviembre de 2026.
Fuentes: Radio Nacional de Colombia: la reedición de Ingesón · Wikipedia: The Speakers · El Tiempo, Caja de resonancia: reedición de 2007 · The Rising Storm: Ingesón
